¿Y si dedico esos 6.000 € a otra cosa con más rendimiento?
Es la pregunta correcta y merece una respuesta honesta: un libro no te va a hacer millonario. Si buscas retorno medible en noventa días, mete el dinero en captación y hacemos esto el año que viene.
Lo que hace un libro es acumulativo: cambia el punto de partida de tus conversaciones comerciales, sube lo que puedes cobrar sin discutirlo y funciona mientras existas, no mientras pagues una campaña. No todos los que escriben un libro se hacen ricos, pero casi todos los que llegaron arriba acabaron escribiendo el suyo.
¿El libro es mío de verdad? ¿Quién lo firma?
Lo firmas tú, solo tú. Los derechos son tuyos al cien por cien. Yo no aparezco en la portada, ni en los créditos, ni en los agradecimientos, salvo que tú decidas que aparezca. Si en esta página ves el nombre de un autor, es porque decidió contarlo. Si no lo decidió, no lo verás.
Esto se llama ghostwriting, y así se han escrito la mayoría de los libros de directivos, deportistas y políticos que has leído. Las ideas, el criterio y la trayectoria son tuyos. Yo pongo el oficio.
No sé sobre qué escribir. ¿Sirvo para esto?
Si tienes diez o veinte años de trabajo detrás, tienes libro. Lo que no tienes es la frase. Es normal: lo que haces bien lo haces sin pensar, y por eso no lo ves.
Encontrar esa frase es la fase uno, y es mi trabajo, no el tuyo. Esperar a tenerla clara antes de empezar es como esperar a tener sueño para irse a la cama.
¿Cuánto tiempo me va a ocupar de verdad?
Dos o tres jornadas de entrevista en el primer mes y la lectura del manuscrito. Unas catorce horas en total. Nada de escribir ni de reuniones semanales: entre medias, te olvidas de mí.
¿Tres meses no es poco para escribir un libro bien?
Lo que alarga los libros no es escribir: es no saber qué dices, esperar respuestas y reescribir porque el enfoque cambió a mitad. Por eso la estrategia y las entrevistas van primero y concentradas. Cuando empiezo a escribir, ya sé qué libro es.
¿Y si lo hago yo con inteligencia artificial?
Puedes. Pero un modelo solo reordena lo que ya sabes formular, y lo más valioso que tienes es lo que todavía no sabes formular. Y el problema nunca fue escribir: fue terminar. La semana que viene tendrás la misma agenda.
La diferencia no está en la herramienta. Está en quién hace las preguntas y en quién tiene la fecha de entrega.
¿No sería mejor una editorial tradicional?
Una editorial te da sello y librerías, y a cambio decide el enfoque, marca los plazos y se queda con la mayor parte. Si quieres que el libro trabaje para tu negocio, la autopublicación profesional es mejor herramienta: controlas el mensaje, los plazos y el margen.
Si vemos que tu libro tiene recorrido editorial, te lo diré. Conozco ese camino: mi biografía de Banderas la publicó Ediciones B.
¿Qué pasa si no encajamos?
Te lo digo en el primer correo. Rechazo proyectos cuando no creo que el libro vaya a servirte, porque el resultado sería malo para los dos.
Si el encaje es bueno pero el momento no, te lo digo también, y te dejo por escrito qué hacer mientras tanto sin contratarme.